Un oasis de plantas entre infraestructuras
Naturalizar el puerto
Situado en el Puerto de Barcelona, este proyecto transforma una superficie ampliamente pavimentada en un espacio más habitable a través de la incorporación de vegetación y zonas de estancia. La intervención plantea una estrategia de renaturalización capaz de mejorar las condiciones ambientales de un entorno especialmente expuesto al sol, al viento y a la proximidad del mar.
El proyecto se organiza a partir de un sistema de jardineras de geometría orgánica que introducen una nueva capa de naturaleza sobre el pavimento existente. Estas piezas definen recorridos, delimitan áreas de encuentro y aportan una escala más humana a un espacio caracterizado por su amplitud y carácter mineral.
La selección vegetal prioriza especies adaptadas a las condiciones del litoral mediterráneo, con una presencia destacada de gramíneas y vegetación de bajo requerimiento hídrico. Entre las especies principales se pueden mencionar Nassella tenuissima, Lomandra longifolia, Cordyline australis o Dasylirion longissimum, así como diversas variedades de Phormium tenax. El movimiento constante de las plantas con el viento refuerza la relación con el paisaje marítimo y aporta dinamismo al espacio a lo largo del año.
La combinación de vegetación, sombra y mobiliario genera nuevos espacios de permanencia y contribuye a mejorar el confort de los usuarios. Más allá de su valor estético, la intervención actúa como una infraestructura verde capaz de reducir la dureza visual del pavimento, incrementar la biodiversidad y favorecer una experiencia más amable del frente portuario.
A través de actuaciones puntuales pero estratégicas, el proyecto demuestra cómo el paisaje puede convertirse en una herramienta efectiva para transformar espacios públicos existentes y reforzar la conexión entre ciudad, puerto y medio natural.
Camping Mar