Un oasis de plantas entre infraestructuras
La naturaleza como filtro urbano
La intervención transforma las terrazas privadas de un edificio residencial catalogado situado en la plaza Francesc Macià en un paisaje elevado que refuerza la relación entre arquitectura, vegetación y ciudad. Mediante una nueva estructura vegetal y una pérgola continua, el proyecto construye una fachada horizontal capaz de aportar privacidad, confort y una nueva identidad paisajística al edificio.
Situado en la plaza Francesc Macià, el proyecto transforma las terrazas privadas del edificio en un jardín elevado que refuerza la privacidad de las viviendas y mejora la relación entre arquitectura, vegetación y ciudad. La estrategia de diseño se organiza a partir de diversos ámbitos de estancia conectados entre sí y vinculados a los accesos de las viviendas.
Una pérgola de geometría orgánica recorre estos espacios y actúa como elemento unificador del conjunto. Su densidad variable permite generar zonas más sombreadas o abiertas según los usos previstos, mientras que la incorporación de plantas trepadoras contribuye a crear espacios protegidos y una atmósfera verde que acompaña el recorrido.
La plantación se estructura en diferentes estratos vegetales organizados en franjas de altura progresiva que construyen una transición gradual entre el espacio privado de las viviendas y el entorno urbano. En un contexto rodeado de edificios residenciales y de oficinas de gran altura, esta superposición de capas vegetales permite controlar las visuales cruzadas, preservar la privacidad de los residentes y generar una percepción de profundidad que diluye los límites físicos de la terraza y reduce la presencia de los edificios vecinos, creando una atmósfera más íntima y protegida para los usuarios.
En el extremo norte se dispone una agrupación de árboles que configura una pequeña masa boscosa con Quercus humilis, Acer campestre y Malus ‘Evereste’, visible desde la Diagonal y la plaza Francesc Macià. Este conjunto vegetal refuerza la identidad verde del edificio y contribuye a la construcción de su nueva imagen urbana. En el lado sur, una alineación de topiarias de gran altura, con Olea europaea ‘Frangivento’ y Syzygium myrtifolium, , protege las zonas de estancia de las visuales procedentes de los edificios circundantes, mientras que en el límite este una sucesión de Parrotia persica formadas en espaldera define un cierre vegetal continuo que aporta profundidad e intimidad al conjunto.
Las especies seleccionadas son principalmente mediterráneas y/o adaptadas a las condiciones climáticas de Barcelona, priorizando la resistencia, la baja demanda hídrica y la facilidad de mantenimiento. La combinación de árboles, arbustivas, trepadoras y plantaciones herbáceas aporta textura, floración y variación estacional, enriqueciendo la percepción del jardín a lo largo del año y favoreciendo la presencia de fauna en un ámbito fuertemente antropizado, con aves nidificando entre los arbustos más densos, como el mirlo (Turdus merula).
La pérgola se convierte en el elemento estructurador del proyecto. Su geometría sinuosa recorre las diferentes áreas de actividad y unifica los espacios exteriores bajo un mismo lenguaje arquitectónico y paisajístico. La incorporación de plantas trepadoras permite que esta estructura evolucione con el tiempo, generando zonas de sombra y construyendo una nueva capa vegetal sobre el edificio.
Más allá de su función de estancia y protección solar, la pérgola contribuye a definir una nueva fachada horizontal visible desde las viviendas superiores y desde los edificios del entorno. Esta nueva línea vegetal complementa la arquitectura histórica sin competir con ella, aportando una imagen contemporánea que refuerza la presencia del verde y aporta una nueva lectura del edificio dentro del paisaje urbano de la plaza Francesc Macià.
El resultado es un jardín privado elevado que amplía las cualidades residenciales de las viviendas y construye una nueva relación entre patrimonio, paisaje y ciudad. La vegetación, la pérgola y la organización de los espacios exteriores trabajan conjuntamente para transformar la terraza en un espacio de privacidad, confort y contacto con la naturaleza, integrado dentro de la arquitectura y adaptado a las condiciones específicas de su entorno urbano.
Francesc Macià 10