Un oasis de plantas entre infraestructuras
Entre historia y paisaje
La intervención recupera el esplendor histórico del Hotel Formentor y refuerza su identidad como una “línea blanca en el paisaje”, integrando arquitectura, jardín y territorio en una experiencia inseparable del paisaje mediterráneo.
Históricamente vinculado a figuras destacadas de la cultura, la política y las artes, el hotel recupera su presencia emblemática en el Mediterráneo a través de una rehabilitación que respeta el orden original del edificio y adapta los espacios a las nuevas necesidades del programa hotelero. La propuesta incorpora restaurantes, bares, cafeterías, espacios para eventos, spa, gimnasio y nuevas áreas de servicio, articuladas a partir de una relación más directa con el paisaje..
La intervención se extiende a los espacios exteriores que rodean el edificio con el objetivo de recuperar el carácter autóctono del lugar e integrar paisajísticamente la renovación de jardines, terrazas, piscinas, pabellones de recreación, accesos y zonas de aparcamiento. Los espacios exteriores se reorganizan para reforzar las vistas hacia la bahía y establecer una transición gradual entre la arquitectura del hotel y el bosque mediterráneo que caracteriza el cabo de Formentor.
La propuesta prioriza la conservación y la potenciación de las masas arbóreas existentes, especialmente los grandes ejemplares de Pinus pinea y Pinus halepensis,complementados con especies mediterráneas adaptadas a las condiciones litorales, como Olea europaea, Pistacia lentiscus, Myrtus communis, Phillyrea angustifolia y Salvia rosmarinus. Esta vegetación refuerza la biodiversidad, mejora el confort ambiental y contribuye a integrar los nuevos espacios dentro del paisaje existente.
Los jardines se conciben como una sucesión de espacios abiertos y naturalizados que acompañan los recorridos y los usos del hotel. Terrazas, piscinas, espacios de estancia y pabellones se integran dentro de una estructura paisajística que genera sombra, confort y nuevas formas de relación con el entorno.
La vegetación filtra las vistas de proximidad y enmarca las vistas sobre el mar, el bosque y el relieve de Formentor, convirtiendo el paisaje en el principal protagonista de la experiencia. La estancia en el hotel trasciende así sus espacios interiores para construir una relación directa con uno de los enclaves más singulares del Mediterráneo.
La actuación se desarrolla bajo criterios ambientales y de sostenibilidad que garantizan la preservación de los valores ecológicos y paisajísticos del entorno, contribuyendo a la renovación de uno de los hoteles más emblemáticos del Mediterráneo y reforzando su estrecha vinculación con el lugar que le da identidad.
Four Seasons Resort Mallorca en Formentor