Un oasis de plantas entre infraestructuras
Una marina integrada en el paisaje
La renovación de Marina Porto Senso entiende el paisaje como una infraestructura activa capaz de transformar una marina destinada a la actividad náutica en un lugar de encuentro, estancia y relación con el mar.
Situada en una bahía rodeada de pinares y relieves costeros, la marina forma parte de un entorno de elevado valor paisajístico, donde la relación entre tierra y mar define la identidad del lugar. La intervención aprovecha la renovación de los espacios exteriores para reforzar esta relación y construir una experiencia más vinculada al paisaje y al bienestar de las personas.
La propuesta entiende la marina no solo como una infraestructura al servicio de la navegación, sino como una oportunidad para generar nuevos espacios de relación entre actividad náutica, espacio público y territorio. La vegetación se convierte en el elemento capaz de conectar estos ámbitos, aportando identidad, confort ambiental y continuidad paisajística al conjunto.
La vegetación acompaña los recorridos, los accesos y los espacios de estancia, construyendo una capa paisajística continua que transforma la percepción de la marina. Su presencia contribuye a suavizar el carácter mineral propio de la infraestructura portuaria e introduce sombra, biodiversidad y confort climático en un entorno fuertemente expuesto al sol y a la proximidad del mar.
Tanto las trepadoras que recubren los muros (Bougainvillea glabra i B. spectabilis) como las arbustivss (Pistacia lentiscus, Myrtus communis i Metrosideros excelsa) son especies adaptadas a estas condiciones, mientras que el arbolado se compone de Ficus microcarpa i Lagunaria patersonia.
Esta estructura vegetal se refuerza con la creación de islas verdes situadas en puntos estratégicos del puerto. Estos espacios concentran una mayor densidad de vegetación y arbolado, generando áreas de sombra y descanso que actúan como puntos de encuentro a lo largo de los recorridos. Más que elementos aislados, estas islas forman una red de refugios paisajísticos que humanizan la escala de la marina y mejoran la experiencia de sus usuarios.
La combinación entre espacios abiertos vinculados a las visuales sobre el agua y ámbitos más protegidos permite construir una experiencia diversa y equilibrada, donde la relación con el paisaje se produce de maneras diferentes según las necesidades de cada espacio.
La propuesta transforma la marina en un espacio que va más allá de la actividad náutica. Los recorridos, las plazas y las áreas de estancia se disponen para potenciar la proximidad con el mar y favorecer nuevas formas de habitar el frente marítimo.
Las visuales abiertas sobre la bahía, la presencia constante de la vegetación y la sucesión de espacios de estancia permiten construir una experiencia vinculada al lugar, donde el paisaje acompaña los movimientos de los usuarios y se convierte en el principal elemento de identidad del proyecto..
Marina Porto Senso