Port Vell

Transformación paisajística de los muelles

El proyecto de paisajismo transforma el espacio portuario de cinco de los muelles del Port Vell: el moll d’Espanya, el moll del Dipòsit, el moll Sota Muralla, el moll de la Barceloneta y el moll del Rellotge; e integra esta infraestructura portuaria en el espacio urbano.

El Puerto de Barcelona tiene sus orígenes en el siglo XV, con unas primeras construcciones en terrenos ganados al mar. Durante los siglos XIX y XX el puerto modernizó sus instalaciones con nuevos muelles en los que se ubicaron edificios e instalaciones que configuraron lo que actualmente se conoce como Port Vell. En el último cuarto del siglo XX, con la reubicación de la actividad logística, los espacios del antiguo puerto quedaron en desuso, iniciándose una serie de estrategias para su recuperación como espacio urbano.
El proyecto de paisajismo se desarrolla en cinco de los muelles históricos del puerto, que forman el complejo Marina Port Vell.

El objetivo principal era incorporar en estos espacios de uso mixto —urbano y portuario— una vegetación que, por un lado, conviviera de forma enriquecedora con los usos náuticos, comerciales y de ocio y, por otro, contribuyera a fusionar el complejo marítimo con la ciudad. Para ello, la principal estrategia aplicada es dotar la línea perimetral que limita los muelles con la vía pública de diferentes especies vegetales que, aplicadas en los elementos constructivos existentes, desdibujan el efecto “barrera”, filtrando las visuales y dando una sensación de continuidad. Así, la sensación para los visitantes es la de estar en un espacio único, urbano y portuario, con unos elementos vegetales que, en lugar de limitar, fusionan ambos entornos.

La elección de la vegetación

Las especies escogidas son mayoritariamente perennes, destacando sobre todo las palmeras, ya sean las autóctonas como el palmito, como las procedentes de otros lugares del mundo con una climatología similar a la nuestra, para garantizar su plena adaptación. Con esta elección se recupera el concepto histórico de los puertos: lugares de intercambio y de bienvenida.
En cada uno de los cinco muelles la intervención paisajística se ha realizado de forma singularizante, con decisiones también comunes para dar sensación de continuidad a todo el ámbito intervenido.

Moll d’Espanya

Conviven el palmito (Chamaerops humilis) con la palmera malgache (Bismarckia nobilis), una especie que se caracteriza por su porte majestuoso y por el color azulado de sus hojas.

Moll del Dipòsit

Las especies elegidas son las kentias australianas (Howea forsteriana)situadas sobre una base de Dietes grandiflora y de Miscanthus sinensis. Mientras que las primeras mantienen su aspecto durante todo el año, floreciendo desde la primavera hasta el otoño, los Miscanthus ayudan a marcar el ritmo de las estaciones: brotación en primavera, floración en espigas a finales de verano y color dorado durante el invierno.

Moll de Sota Muralla

La plantación del muelle del Dipòsit se prolonga hacia el de Sota Muralla, con las vistas liberadas hacia la fachada del Palau de Mar. A la entrada de este muelle, se da paso a grandes masas de la gramínea mexicana a Nassella tenuissima, caracterizada por su follaje muy fino, que se mueve con la mínima brisa. A esta la acompañan algunos ejemplares de Nannorrhops ritchieana, una palmera originaria de la península arábiga, , que se caracteriza por su porte postrado.

Moll de la Barceloneta

En este muelle, la plantación queda enmarcada por una franja de Ficus microcarpa ubicada junto a la valla perimetral, ayudando a difuminar este límite. Delante de ella, las gramíneas de porte medio, Pennisetum alopecuroides, , ayudan también a marcar el ritmo estacional, contrastando con las diferentes especies perennes de Dianella, que en primavera presentan una floración azul en panículas a la que siguen pequeños frutos de color púrpura.

En este muelle se recupera la alineación de kentias (en este caso de menores dimensiones) que también encontramos en el muelle del Dipòsit, manteniendo esta especie en los dos muelles alineados con el frente edificado de la ciudad.

Moll del Rellotge

En el muelle del Reloj, la alineación de kentias del muelle de la Barceloneta da paso a una de Livistona australis, de hojas en forma de abanico, bajo las cuales se colocan otras variedades de Dianella, que ayudan a vincular este muelle con el de la Barceloneta.


Materiales naturales para el mobiliario urbano

La madera es el material empleado como base en toda la actuación, conformando las jardineras y el mobiliario urbano. El proyecto también incorpora macetas de barro hechas a mano, reservadas para los lugares de especial relevancia, como los accesos al ámbito y las entradas a los edificios, y que al mismo tiempo ayudan a aportar calidez a los espacios en este cambio de modelo de uso, de exclusivamente portuario a portuario-urbano.

Bismarckia nobilis Chamaerops humilis ‘Vulcano’ Dasylirion longissimum Dianella ‘Little Rev’ Dianella tasmanica ‘Blaze’ Dietes bicolor Dietes iridioides Doryanthes palmeri Dracaena draco Ficus nitida Furcraea foetida ‘Mediopicta’ Hesperaloe funifera Howea forsteriana Livistona nitida Nannorrhops ritchiana ‘Silver’ Nassella tenuissima Pennisetum alopecuroides ‘Hameln’ Phormium tenax

Port Vell

Servicios
Diseño paisajístico
Consultoría de vegetación
Consultoría tecnológica
Iluminación
Diseño de producto
Estrategias
Urbanismo naturalizado
Usos
Espacio público

2024
Barcelona

Superficie:

10000 m²

Cliente

Marina Port Vell

Constructor

Grupo Rubau

Ingeniería

ICC, Clamasa Ingeniería Industrial

Señalización

Signes

Ejecución jardinería

ISS Facility Services

Iluminación

Anoche

Fotografía

Filippo Poli