Un oasis de plantas entre infraestructuras
Tres nuevos espacios para la vida exterior
La remodelación de los espacios exteriores del Real Club de Tenis Barcelona actualiza diferentes ámbitos de relación y estancia del club, reforzando la continuidad entre arquitectura, vegetación y vida social. La intervención mejora la accesibilidad general de los espacios exteriores y se desarrolla en tres partes complementarias: una nueva zona de chill out entre pinos, unos salones exteriores frente a la pista principal y la remodelación de la histórica pérgola del club.
La nueva zona de chill out se organiza mediante pérgolas metálicas muy ligeras, con pilares vaciados y tirantes que reducen su presencia visual. La cubierta de mimbre filtra la luz y genera una atmósfera cálida y relajada.
Las pérgolas se disponen entre los pinos existentes, dejando que los troncos atraviesen la estructura y pasen a formar parte del espacio. Arquitectura y vegetación trabajan conjuntamente para crear un ámbito de sombra, descanso y encuentro.
Frente a la pista principal, las antiguas gradas en desuso se transforman en una nueva secuencia de salones exteriores vinculados al restaurante interior. Este espacio amplía la actividad social del club hacia el exterior y permite acoger diferentes formas de estancia a lo largo del día.
Las macetas cerámicas actúan como elementos separadores, definiendo ámbitos más recogidos sin cerrar el espacio. Su presencia aporta ritmo, vegetación y calidez material, convirtiendo una zona infrautilizada en un nuevo lugar de relación. La vegetación, como en la zona de chill out, se compone de plantas clásicas de los patios mediterráneos, como es el caso de’Aspidistra elatior, Fatsia japonica, Nephrolepis cordifolia y Laurus nobilis.
La intervención también recupera la pérgola histórica de vigas de hormigón. El proyecto reconstruye sus pilares y sustituye las vigas existentes por vigas de madera, manteniendo el carácter original del elemento, pero actualizando su materialidad con una solución más cálida y sostenible.
En este ámbito se incorporan nuevos parterres vegetales que incrementan la presencia de verde y mejoran la calidad ambiental del espacio. La pérgola se concibe también como soporte para plantas trepadoras, con las glicinas (Wisteria sinensis) como principales protagonistas, reforzando la relación entre estructura y vegetación.
El ladrillo manual cerámico aporta unidad a las diferentes zonas reformadas y refuerza la continuidad con el carácter tradicional del club. El resultado es una actuación que revaloriza espacios en desuso, mejora el confort y la accesibilidad, y ofrece nuevos ámbitos para la vida social del Real Club de Tenis Barcelona.
Real Club de Tenis Barcelona